jueves, enero 22, 2009

Infantiles

Rafael Correa calificó de “izquierdismo infantil” a quienes se oponen a la Ley Minera. Se siente frustrado ante quienes pretenden bloquear la actividad minera en el país. Ecuador es, literalmente, una gran mina de oro, que puede generar grandes recursos. Por eso, Correa reclama y refuta, con razón pero con su irrespetuoso estilo, a quienes se oponen.

La minería, desarrollada con responsabilidad hacia el medio ambiente y la comunidad, es importante y debe avanzar. Oponerse a la minería ciegamente sin brindar alternativas, como vemos en grupos ecologista e indígenas, no nos lleva a nada. Al menos en esto, sea por convicción o conveniencia, Correa apoya la inversión y la generación de empleo.

Pero aquí lo chistoso e irónico es que Rafael Correa califique a otros de izquierda infantil. Parece que faltan espejos en Carondelet. ¿No es este el mismo Presidente que hace pocos días visitó Cuba alabando la dictadura cubana? ¿No es este el mismo Presidente que desprecia la iniciativa privada y el natural deseo de progreso individual para privilegiar una fracasada planificación central y la sumisión del individuo a un plan nacional? ¿No es este el mismo Presidente que ha desenterrado el fracasado comunismo y “revoluciones” latinoamericanas y que termina sus discursos evocando al Che Guevara?

Aquello de “izquierda infantil” le calza muy bien a muchos. Entre la izquierda radical que nos gobierna, y la izquierda más radical que hoy se opone al Gobierno, en realidad no hay tantas diferencias. Pero entre ellos se acusan. Ahora el ex aliado del Gobierno, Alberto Acosta, dijo que Correa podría estar sufriendo de “infantilismo presidencial”. Lo cierto es que comparten más de lo que los divide.

Si el presidente Correa se siente frustrado ante la posición cuadrada de grupos que no ven el desarrollo que puede venir de una minería responsable, tal vez podrá comprender la frustración que sentimos ante su gobierno. Un Gobierno cuadrado en su fijación de hacer del Estado obeso e ineficiente, el ente que todo lo dirige y decide, en lugar de favorecer el emprendimiento individual, la competencia y la libre empresa.

Este martes vimos con admiración y emoción la posesión de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos. Ahí tiene Correa alguien de quien aprender. Obama, al igual que Correa, llegó al poder con un mensaje de cambio. Obama, al igual que Correa, pertenece a la “izquierda” de su país. Pero es una izquierda que entiende de sobra que el deseo natural del individuo de superarse y buscar un bienestar económico para su familia es lo que mueve a un país y una sociedad. Por acá, en cambio, nos quieren vender cuentos donde el Che, Fidel y sus discípulos cantan tomados de las manos y nos conducen a paraísos terrenales.

Hoy vemos el inicio de la división de las izquierdas en el país. El Gobierno utilizó a los grupos radicales mientras les sirvieron para ganar votos. Ahora seguramente los veremos enfrentarse en las próximas elecciones. Vistos desde afuera, no hay muchas diferencias entre ellos.

Tal vez estas peleas de nuestras izquierdas criollas sirvan para que muchos abran sus ojos y mediten más su próximo voto. Para pasar de lo infantil a lo práctico y beneficioso para el país.

No hay comentarios: