domingo, marzo 22, 2009

Me quejo

Talvez es el calor, la humedad y las lluvias que vivimos en Guayaquil estos días. Talvez es la maldita gotera que se abrió en media sala de mi casa. O talvez es la política ecuatoriana, liderada por un Presidente que se dedica a cantar canciones protesta, insultar cada sábado a una nueva víctima y alabar a Fidel, Chávez y el Che, mientras el país se va hundiendo en el atraso. Talvez es la unión de todo eso.

Lo cierto es que he llegado este lunes al trabajo quejándome por todo y con ganas de quejarme más de las estupideces cotidianas que nos toca vivir. Insignificantes quizás frente a los grandes problemas del país, pero suficientes para amargarnos momentos de la vida.

Empiezo a quejarme.

Me quejo de los expertos en corchar ascensores. Van a trabajar todos los días. Suben y bajan ascensores a diario. Pero igual, se empeñan en entrar al ascensor antes de que uno pueda salir de él. Las puertas se abren, uno se dispone a salir libremente del ascensor, y nunca falta ese que empuja su cuerpo hacia adentro creando un absurdo y tercermundista embotellamiento humano.

Junto a ellos, coexiste otro espécimen del mundo de los ascensores de oficinas. El que presiona el botón para bajar cuando va a subir, y el botón para subir cuando va a bajar. Lo que le importa es que se abra la puerta del ascensor y entrar en él. Si sube o baja da igual. Que los ascensores se demoren en llegar por su culpa, da lo mismo. Por eso, me he encontrado con ciertos edificios de oficinas que muy didácticamente intentan educar a este espécimen laboral: junto al botón con la flecha para arriba aparece un letrerito que dice “oprima este botón solo para subir”, y junto al botón con la flecha para abajo, un letrerito repite “oprima este botón solo para bajar”. Siento vergüenza ajena ante lo que un extranjero puede pensar al leer esta obviedad. Pero no aprendemos.

Me sigo quejando.

Me quejo, sobre todo en esta época de viajes a la playa, del idiota que viaja a cincuenta kilómetros por hora por el carril izquierdo. De nada sirven los carteles que dicen que maneje por el carril derecho, y que la izquierda es solo para rebasar. Es inútil hacerle luces para que se haga a un lado y te deje pasar. El sigue tranquilo. Ni se inmuta. A veces es por ignorancia, a veces porque les da la gana. Taponan carreteros, causan accidentes, y ellos campantes comiendo su empanada por el carril izquierdo.

Más quejas.

El que se te pega en la cola. La del banco, la del aeropuerto, cualquier cola. Hay espacio suficiente para todos. No hay razón para estar tan juntitos. Pero igual se te pega. Te respira en la espalda. Sientes su respiración caliente, su tufillo, su brazo rozando tu brazo. Cree que pegándose más a ti la cola avanzará más rápido, que el cajero se apurará contando billetes o que el avión no lo dejará botado. Y cuando alguien avanza adelante tuyo, te empuja con su cuerpo para que también te adelantes. ¡Señor, el avión no lo va a dejar!

Y una queja más.

Los que pitan. Pitan antes de que la luz cambie a verde como anunciándote que te vayas preparando para avanzar. Pitan para pasar. Pitan para avisar que ya llegaron. Pitan para saludar al del carro de al lado. Pitan y vuelven a pitar por el malsano placer de interrumpir nuestra tranquilidad pitando. Estos sujetos suelen conducir taxis destartalados, buses con leyendas de “Cristo te ama”, o autos dizque tuneados con peluches colgando del retrovisor. Y suelen amargarte tu viaje a Salinas bloqueando el carril izquierdo.



* Publicado en revista SoHo de Marzo.

2 comentarios:

Javier dijo...

En realidad yo siento verguenza ajena de alguien que pueda sentirse avergonzado porque existan este tipo de letreros en ascensores y peor si es porque algún extranjero pueda leerlo, como persona educada que pareces ser creería que sabes que este país tiene en su mayoría gente sin educación básica y que son resultado de lo que es el 3er mundo, o te propones a cambiarlo o te mudas de país, quejas sin sentido son de niñitas de 9 años

Nereyda dijo...

Vaya que ha tenido usted un mal dia.. sintio ganas de matar a todo el mundo?? jeje no se amargue a todos nos pasa.